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¿Cómo modificar conductas perturbadoras en un niño o niña con TDAH?

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Para lograr modificar las conductas es fundamental conocer las características del niño o niña,  tener plena claridad de las conductas disruptivas que se quieren modificar, esto nos permite realizar un ordenamiento, para la aplicación de técnicas de abordaje y determinar las estrategias que se utilizarán para obtener los resultados deseados.

Para que los cambios sean prolongados en el tiempo, es fundamental estimular constantemente a través de la nutrición la producción de neurotransmisores que permiten la autorregulación, concentración, Entre otros.

 En primer lugar, en un niño con TDAH clásico (déficit de atención + hiperactividad) podemos observar por lo general, la deficiencia del neurotransmisor Dopamina, este neurotransmisor sólo se activa en el niño, si la actividad le genera algún interés, de lo contrario esta “se apaga”, promoviendo la secreción de Dopamina aumentaremos la concentración, memoria e interés. ¿De qué forma podemos aumentar esta secreción? La podemos aumentar  por medio de la alimentación, ya que la Dopamina la  encuentras en alimentos ricos en Hierro, Vitamina C y Vitamina B6 (semillas, frutos secos, pimientos, perejil, garbanzos, ajos, por nombrar algunos).

En segundo paso para lograr modificar las conductas de los y las niñas con TDAH es la observación, identifica detalladamente sus conductas y comportamientos, posteriormente determina cuáles de ellas son las que generan mayores problemas como, por ejemplo: no sigue instrucciones, interrumpe constantemente, no termina tareas, etc. estas serán sobre las que trabajarás para su modificación, utilizando la técnica que estimula la sensación de recompensa.

En tercer lugar, realiza un listado y ordénalo por prioridad ejemplo: terminar tareas, sigue instrucciones y espera su turno, para esto puedes esclarecer las 2 conductas más urgentes que quieres modificar, no es conveniente superar este número debido al control que requiere, la idea es mantener la constancia y ser específicos para alcanzar el objetivo.

Finalmente, en cuarto lugar, fija las consecuencias negativas frente al incumplimiento de la conducta, como también especifica el beneficio obtenido cuando logre el objetivo, es muy importante que los tiempos en la entrega de los beneficios varíe según la edad del niño, por ejemplo: si tu hijo tiene 5-10 años el beneficio debe ser a corto plazo, tal vez de forma diaria al finalizar el día y si tiene entre 10-14 años puede recibirla los fines de semana.

Una vez que tengas los cuatro puntos señalados , cuéntale al niño lo que harán y explica en detalle cómo se llevará a cabo, habla de los beneficios y las consecuencias, también debe saber la razón por la que se escogieron esas conductas y el por qué hay que modificarlas, cuando el niño o niña haya comprendido el plan ,se puede empezar a trabajar, es muy importante  ser constantes y acompañar al niño o niña durante el proceso,  estimulando la nueva conducta y recordando el beneficio que tendrá, de esta forma lo mantendrás motivado y te vera como una aliado/a, este punto es clave, la motivación es el motor de toda esta estrategia. Otra estrategia que puedes implementar es que realicen en conjunto un listado con actividades o privilegios, por ejemplo: salir en bicicleta, hacer una actividad de cocina, si el niño es más grande ganar un tiempo extra en juego de pantalla, etc. Luego busquen un lugar fijo y a la vista para colgarlo. Algo muy importante, es estructurar todo este plan en forma de panel escrito en positivo, es decir siempre hablaremos de la conducta corregida. Ejemplo termino tareas a tiempo, respeto el turno de mis compañeros y luego pido la palabra. En la medida que la conducta buscada prevalezca, podremos ir retirando paulatinamente los motivadores y comenzar la modificación de una nueva conducta. Si tu hijo es más grande puedes pedirle que realice un detalle de los cambios obtenidos en el último tiempo, de modo que reconozca los progresos y nuevas responsabilidades, de esta forma se hace más consciente de sus actos.

Cuando tenemos todos estos pasos  e información clara y observas que el temperamento de tu hijo no te permite incorporar ésta u otra estrategia es fundamental poder modular el estado predominante en el niño o la niña, si observas por ejemplo que el TDAH está acompañado de agresividad, modular este estado reactivo que su amígdala cerebral está leyendo como amenazante, es clave ,la terapia floral es la herramienta que facilita la estabilidad emocional del niño haciendo más llevadero el abordaje y el éxito temprano de estrategias que modifican conductas como la que acabamos de ver.